26 julio 2011 a las 9:38 por desdeelpalafito

Concursantes dependientes: Rosa y Tatiana

Cayo Cochinos desde el cielo por Raquel S. SilvaTatiana dependió de Rosa hasta que prefirió formar el grupo de ‘Los ángeles de Charlie’ con Rosi y Jessica. El trío tenía algo de singular porque creo que nunca vi a Tatiana dirigirle la palabra a Jessica. Se trataba de dos concursantes cuya comunicación había sido prácticamente nula pero al final coincidían en el interés común de intentar dejar fuera de juego a Rosa. Debieron pensar que si no lo conseguían iba a acabar con todos ellos, y algo así sucedió. Según parece, solo Tatiana llegará a la final.

Esta concursante casi famosa (como la adorable película de Cameron Crowe) y Rosa dependieron una de la otra, lo cual les reportó el beneficio de no ser expulsadas mientras que una no retirase su apoyo a la otra. En este sentido, sale victoriosa Rosa porque nadie puede acusarla de haber traicionado a quien decía que era como una hija para ella. Tatiana, en justa correspondencia, le llamaba “mami” pero no se resistió a la tentación de darle la puñalada, “matando al padre” como diría Freud.

¿Por qué el beneficio de esta asociación fue mutuo? La prueba es que lograron evitar la nominación muchas veces. Es más, Rosa es hoy finalista segura gracias a Tatiana. Para las dos se trataba de un apoyo que les aseguraba una especie de inmunidad, o así resultó ser durante semanas. Además, también fueron dependientes a la hora de conseguir la escasa comida que aportaron al grupo. La semana pasada Tatiana había sido sustituida en su papel por Jessica pero durante semanas fue ella quien sujetaba el otro extremo del pañuelo para pescar unos pequeños peces que apenas daban sabor al arroz de cada día.

Si este concurso se trata de ser un buen superviviente ni Rosa ni Tatiana lo han demostrado. Otra cosa es que pensemos que Rosa ha sido suficientemente protagonista para merecer un puesto en la final, incluso olvidando adrede las muchas ventajas que tuvo para conseguirlo. A nadie se le dio tanto tiempo en pantalla, nadie pudo hablar con varios familiares y recibir infinidad de noticias del exterior.

Ahora bien, Rosa no pasa la prueba de fuego para determinar si un concursante ha sido buen superviviente. A saber, si hubiera tenido que pasar esta prueba ella sola no habría conseguido alimentos suficientes para sobrevivir. Esto indica, objetivamente, que no merece ganar el concurso. Eso sí, habrá gustado su papel de madre desencantada que a cierta edad se da cuenta que perdió su juventud ocupada en su familia y sin casi pensar en ella. A mí me parece un papel impostado y falso, pero respeto quien se dejara fascinar por ello, en su mayoría mujeres de la misma edad cuyo grado de identificación con esa historia fue importante. Lástima que esto no tenga nada que ver con la prueba de supervivencia propuesta.

Tatiana

POR ROCKO (Haz clic para ampliar)

Lo siento por los muchos apoyos que tiene Rosa, lo cual posiblemente le haga ganadora el jueves. Pero debo recordar que no ganó una sola prueba de líder, ni se aproximó siquiera. Su expectativa fue reducida a no abandonar, lo cual es tan loable como poco válido en el juego, e incluso no lo logró siempre. Nadie que no saltase desde aquellas rocas de una prueba de líder terminada solo por unos pocos debería ganar este concurso.

El concurso de Rosa fue otro, una especie de docudrama más cercano a una ficción que a un reality, y en todo caso muy alejado de un concurso de supervivencia. Si se produjera, el triunfo de Rosa mancilla este programa. En mi humilde opinión sería como ciscarse en el recuerdo de los ganadores anteriores, once concursantes (si tenemos en cuenta los de la etapa en que el programa iba en otro canal) que merecieron su premio porque lograron demostrar ser buenos supervivientes. No es el caso de Rosa.

Tampoco hizo un gran concurso Tatiana, si bien tuvo un buen comportamiento ante las pruebas, lo cual demostró hasta el pasado jueves en la que le otorgó el collar de líder. Su gran fallo fue decidir afrontar el concurso como gregaria y cuando decidió dejar de serlo no se atrevió del todo. En esto demostró tener muy poca personalidad porque no terminó de dejarle claro a Rosa que había pactado nominarla y algo parecido hizo con Jeyko. No debió darse cuenta que de esa forma estaría consiguiendo no perder del todo el apoyo de ambos compañeros, pero estaba dando una imagen pésima ante la audiencia.

Tatiana merece tanto como Rosi estar en la final, aunque puestos a escoger hubiera preferido a esta última. Cuando se habló de que la mayoría de concursantes (excepto Sonia y Toni) le estaban dorando la píldora (no así dicho exactamente) no pude evitar pensar siempre en Tatiana. Creo que fue ella quien se dedicó a esa tarea con mayor esmero, y aún en los últimos días seguía ahí.

No sé si es indignante o solamente cómico ver a Tatiana tramando la nominación de Rosa, expresando lo a gusto que estaban cuando esta pasaba unos días en Cabeza de León con Aída, pero luego volviendo a dormir a su lado, prodigándose en besos y abrazos. Poco más o menos hizo lo mismo con Jeyko, a quien acusaba de haber hecho una mierda de cabaña pero al volver le ponía las tetas en la cara. No sé quien tiene menos vergüenza, si ella por lo dicho o él por comportarse así tras haber contado a Rosi que se había medio declarado a la stripper para conseguir bolos y dinero.

En resumen, estas dos finalistas seguras fueron concursantes dependientes de los otros, sin cuya ayuda no hubieran logrado sobrevivir como lo hicieron. La diferencia es que Rosa dependió solo en la comida o en ciertas labores necesarias para la supervivencia. Tatiana, por el contrario, dependió incluso de la propia Rosa para tener algo de protagonismo durante muchas semanas.

Rosa por lo menos fue trabajadora y supo moverse como una buena concursante de reality, cambiando la alianza de unos por otra más sólida con Sonia y Toni en estas últimas semanas. Le perdió su tendencia al drama, lo cual puede ser llamativo pero no suficiente. A veces parece que olvidásemos algo: esto es un concurso de supervivencia que debería ganar alguien que demuestre tener buenas condiciones para ello.

Apuntes de bitácora

Casi había olvidado este epígrafe en el que en ocasiones puse lo que no cabía en otro lugar. Hoy quiero responder una pregunta y reflexionar sobre un comentario, en ambos casos de ayer.

Me pregunta Noguiana qué quiero decir cuando me refiero a Rosi Arcas como “la única anónima con pedigrí” que ha llegado a las últimas semanas de concurso. No es ninguna errata, simplemente quiero destacar el hecho curioso de que algunos de los anónimos no lo eran tanto. Su amigo Jeyko, por ejemplo, era un anónimo “ma non troppo”, puesto que no solamente participó en un concurso de talentos (del baile) sino que se le puede ver acompañando a un montón de artistas en todo tipo de escenarios.

Pero no es el único caso, resulta que Diego era amigo de Aída. Incluso Xexu nos sorprendió cuando conocíamos a su defensora en plató, que no era otra sino Malena Gracia. Extraña condición de anónimos muy bien relacionados con famosos en su vida personal.

Por eso digo que Rosi es de las pocas anónimas que realmente puede presumir de serlo.

En uno de sus comentarios, Anuska72 dice lo siguiente:

mmmmmm y yo que creo.. Qué Sonia se apoyó en Toni .. pensó que compartiendo algún pez con él.. tenia el doble juego…
Uno que le tendria que estar agradecido.. (él se buscaba la vida con sus almendras y cangrejos y algo tb del otro grupo)
dos.. vió muy pronto que daba juego, que chupaba camara y fue su pareja ideal… mientras él largaba de los demás a ella le venía muy bien..
dos Carol. se arrimo a ella, si, si.. pero a ella le vino estupendamente… Fuera sabía que el problema de Carol.. daría que hablar..Y así fue tb, las malas lenguas de los programas satélites jugaron algo con la bisexualidad de Sonia???

y no hay que olvidarse… que tener dos apoyos a la hora de las nominaciones es tb necesario.

Rosa

POR ROCKO (Haz clic para ampliar)

Dejo de lado lo de calificar como problema la reasignación de sexo que hizo de Carolina una mujer feliz porque estoy seguro de que ha sido un error. En cuanto a lo demás creo que un análisis un poco argumentado puede determinar que la realidad es justo al revés. ¿Por qué iba a necesitar Sonia dos apoyos en las nominaciones? Primero que solo fue uno durante mucho tiempo porque el de Carolina no duró mucho. Pero no creo que se pueda decir eso de alguien que eligió no alinearse y permanecer siempre en la minoría absoluta que su apartamiento voluntario del grupo le procuró.

Sonia estuvo nominada nueve veces de las doce posibles. En las otras tres no lo estuvo porque o bien había ganado la prueba de líder o sus compañeros le dieron una fugaz tregua una vez habían sacado la conclusión de que enfrentar a alguien con ella era condenarlo a la expulsión. Pronto rectificaron esa idea, justo cuando vieron abierta la posibilidad de poner a esta concursante en la palestra junto a Toni y Rosa. Esos dos apoyos no lo fueron en realidad. Nunca lograron evitar la nominación de Sonia, y a los hechos me remito.

En cuanto a que beneficiase a Sonia estar al lado de alguien tan chupa cámaras creo que cualquiera acostumbrado a gestionar la imagen de un personaje público nos diría justo lo contrario. Si se trata de que la gente se fije en el personaje es imprescindible evitar la cercanía de alguien capaz de desviar la atención. Por otra parte, Toni fue expulsado dos veces, posiblemente muchos pensarán que fue una compañía cuya mala imagen podía deteriorar la de Sonia.

Con los retratos de las dos seguras finalistas (se pueden hacer más grandes haciendo clic en las imágenes) cerramos la extraordinaria colección que nos ha traído Rocko y la magia de sus lápices. De todas formas, aún habrá ocasión para disfrutar de algo más. Esperemos, pues.

25 julio 2011 a las 10:18 por desdeelpalafito

Inicio del fin: Rosi o Sonia

Comienza la última semana de Supervivientes 2011La emocionante despedida de la penúltima gala, con Raquel recorriendo la palapa casi en penumbra, indica el inicio del fin. Esta semana ya no habrá tira diaria, entre otras cosas porque supongo que los concursantes emprenderán viaje hacia Madrid hoy o mañana. Las imágenes de lo sucedido el fin de semana serán recogidas en el ‘Última hora’, menos última hora que nunca, y en el ‘Debate’, además de la gala final de este jueves.

Damos comienzo, por tanto, a la semana en la que tendremos que hablar de recuerdos, lo cual tampoco nos costará mucho. Esta edición de Supervivientes ha estado marcada precisamente por eso. Desde estas líneas, sin ir más lejos, comencé comentado los monólogos realizados por Sonia Monroy delante de su webcam, algo que no solamente había contado ella misma sino que existe testimonio. ¡Y menudo testimonio! Si hay algún concursante de quien se ha hablado más de su pasado que del papel desempeñado en el concurso esa es Sonia.

A veces parecía más que estábamos juzgando su vida que atendiendo a lo sucedido en Cayos Cochinos. Pero es algo inevitable porque todos tenemos un pasado y el de quien se ha sobreexpuesto en los medios durante años está especialmente marcado en la memoria de la audiencia. Empecé esta temporada reconociendo que no conocía a algunos de los supuestos famosos incluidos en la nómina de concursantes, como Tatiana Delgado. Difícil, por tanto, remover en la memoria buscando a alguien desconocido, por mucho que haya trabajado a las órdenes de Santiago Segura.

Nótese que no hago reproche alguno sobre que se haya estado insistiendo tanto en el pasado de Sonia, entre otras cosas porque fui yo el primero en hacerlo. Solo digo que en esto dos de las concursantes aún en juego tienen desventaja. Conocemos mucho más a esta concursante o a Rosa Benito que a Tatiana, por no hablar de una Rosi anónima, única en llegar a la última semana (aún no a la final) de entre quienes comenzaron esta aventura en un ruinoso barco.

Digo siempre que ser famoso en este concurso tiene su ventaja y su inconveniente. Como los conocemos mejor podemos por eso llevarlos con más facilidad hasta el triunfo, aunque precisamente eso mismo nos puede hacer rechazarlos. El año pasado, primero en hacer una mezcla real de famosos y anónimos, llegaron a la final tres concursantes totales desconocidos, si bien habían dejado de serlo en realidad durante el propio transcurso del programa. Este año ha quedado la cosa más igualada: dos famosos, una anónima, y la ‘mediopensionista’ Tatiana, a quien no conocía casi nadie.

Dicho lo dicho, y con todos los respetos para quienes se han visto seducidos por el atractivo de crucificar a Sonia cada día por su pasado montajista y por ser una artista de segunda, prefiero ocupar las líneas que me quedan de aquí al viernes en comentar lo visto en estos tres meses. Una de las razones por las que no me terminan de gustar los realities con famosos es precisamente que su pasado pesa inevitablemente en todos nosotros a la hora de juzgarles en el concurso. No soy una excepción y también me influye haber visto los vídeos de la cámara web de Sonia, pero he intentado siempre analizarla desde otra perspectiva, teniendo en cuenta principalmente su papel en el concurso.

A mí también me pasa que Sonia a veces no me gusta. Lo de su mono Salvaje me ha parecido siempre bastante ridículo, desde que la vi en la T4 de Barajas a punto de embarcar y con el peluche a cuestas. Ahora empiezo a ver al mono con mejores ojos, tras haber superado también el pobre la prueba de aguantar todo este tiempo en las condiciones que lo han hecho. Pero esto debe ser cierto síndrome de Estocolmo, también lo digo. Ahora bien, sigo sin tragar la cancioncita (“salvajeeee, salvajeee…”).

Sonia

POR ROCKO (Haz clic para ampliar)

Peor que lo del mono es ese seseo pretendidamente pijo del que tanto se ha hablado en los comentarios de este blog. Sonia es una cuando hablaba con Toni o el resto de compañeros y otra bien distinta mirando a cámara. Por el camino entre un momento y otro pierde la naturalidad a marchas forzadas. Descubrimos entonces a una Sonia claramente peor, más ridiculizable y mucho menos cercana. De haber sido siempre así no me hubiera interesado el personaje, pero por suerte tuvimos más imágenes de su convivencia con el resto de concursantes o la peculiar forma de plantear su lucha por la supervivencia que en confesiones a cámara. Esto la salvó.

Sonia nos brindó en todo este tiempo una historia completa, que empieza y acaba en sí misma. Nunca se apoyó en nadie, lo cual hicieron otros que probablemente se estaban subestimando. Con esto facilitó que pudiéramos contar su historia prescindiendo de todo lo demás. Vivió el concurso sin hipotecas. Ni siquiera aceptó nunca de buen grado el acercamiento de Toni. No es que rechazara a este como compañero de viaje, pero siempre me pareció un poco incómoda por tener a alguien al lado, dependiendo en alguna medida de ella.

Incluso llegó un momento que se temieron mutuamente, lo cual motivaba aquellas discusiones de cada miércoles. Ambos estaban nominados y eso les convertía en enemigos. Era entonces cuando Sonia comenzaba a llamar a Toni “ese señor”, mientras este subía el tono de sus improperios y le provocaba con gran eficacia. Si a Sonia le molestaba la acusación de ser egoísta eso era precisamente lo que hacía Toni en tal circunstancia.

Tanto es así que Sonia quiso emprender este viaje sin hipotecas, haciendo que se pudiera contar su historia comenzando y acabando en ella misma, que desde muy al principio se separó del grupo y demostró su capacidad para sobrevivir sin depender de nadie. Recuerdo que en una ocasión Montalvo justificó su nominación a esta concursante argumentando que al separarse del grupo estaba incrementando su protagonismo. Lo que parecía ser una crítica se convertía en un reconocimiento explícito de lo acertado de su estrategia.

La independencia le permitió demostrar que sabía pescar y podía vivir siendo autosuficiente, incluso compartiendo sus alimentos con un Toni que no aportaba comida y a veces hasta le robaba los cangrejos. Da igual si al principio compartió más o menos hasta que decidió dejar de hacerlo. Uno de los mayores agravios que he visto en este concurso fue cuando después de llevar días comiendo lo pescado por Sonia, un día Montalvo fue con un par de peces y el grupo le aplaudió repetidamente. Desde ese momento, no pude evitar reírme cada vez que alguien acusaba a Sonia de no compartir su comida. Pero ¡por favor!

Aplaudían a Montalvo porque pensaron que ya no había una sola concursante destacando sobre los demás. Bueno, no tanto. Tal vez pensaron que de esta forma Sonia destacaría un poco menos. Habían conseguido unas imágenes para el resumen del día, todos aplaudiendo un par de pequeños peces. Eso haría crecer la sensación de que no solo pescaba Sonia. Casi parecía que querían hacer crecer los peces ante la cámara con sus aplausos.

Desde entonces supe que me importaba bien poco la trayectoria artística de Sonia. Incluso me dejaría de importar que presumiera de tal historial y lo exhibiera como un orgullo. Es peor verla satisfecha por ese historial que el historial mismo. Pero ¡qué más da eso! Poco me importa cuando trato de analizar unos concursantes enfrentándose al reto de la supervivencia. Y Sonia en eso ha demostrado ser la primera, sin ningún género de dudas.

No solamente eso, sino que jamás se planteó depender de nadie. Lo peor de los demás no fue tanto que tal vez no hubieran podido superar la prueba dependiendo solo de ellos mismos, sino que se arrimaran a un árbol sólido pensando en el beneficio de su sombra. Y no me estoy refiriendo a los cocoteros cuyo fruto tanto les alimentó en estos meses. ¿O es que alguien piensa que Jessica hubiera mantenido su barriguita si no le hubieran dado de comer los demás? Aún así, podía haber evitado caer en la tentación de arrimarse a la sombra de otro concursante, pero no lo hizo.

Es el caso de Rosi Arcas, la única anónima con pedigrí que ha llegado hasta aquí. En un principio ella y Jeyko se daban sombra mutuamente, lo cual cambia cuando ambos ven la oportunidad de buscar otras sombras. Aunque ella se lo reprochase a su amigo, también buscó la sombra de Rosa y esperó de ella mucho más que una ayuda para ir resistiendo en el concurso. En realidad ambos buscaban lo mismo: una silla en la tele. Recordemos aquello de “necesito el dinero”, “es por los bolos y eso”, o la pregunta maliciosa de una Rosi ya desencantada de Rosa pero a quien también le gusta la tele más que a un tonto una tiza: “¿Acaso crees que Rosa te va invitar a su casa a cenar?”.

Rosi

POR ROCKO (Haz clic para ampliar)

Cuando empezaron a sentir que Rosa no solo les estaba dando cobijo sino que les hacía sombra huyeron espantados y pretendieron volar solos, apoyándose unos a otros. Pero ya era tarde. Según la figura metafórica descrita por Freud, tanto Rosi como Tatiana o Jeyko “mataron al padre”. Es decir, se libraron de la tutela de Rosa para volar libres fuera del nido. Aunque cuatro aves volando juntas son demasiadas aves. Sobraba Jeyko y la audiencia votante les hizo el juego sucio de desprenderse de él. Lo mismo con Jessica, que de algún modo era ese pájaro perezoso incapaz de volar apenas de unos metros sin parar a descansar.

De ese grupo solo quedan Tatiana y Rosi, aunque previsiblemente esta última no será una de las tres finalistas. El contraste entre su papel en el concurso y el de Sonia es exagerado. La capacidad demostrada por la catalana para hacer el camino sola, sin un mísero árbol al que arrimarse, establece la diferencia. Si acaso fue árbol para Carolina, y alimentó a Toni sin que posiblemente ella misma sepa por qué.

El otro día decía alguien con gracia maliciosa que este cronista pediría el voto para Rosi esta semana, y añadía que esperaba comprobar cómo lo haría. Pues bien, ¿alguien lo ve realmente necesario? Que no es por pedir, pero me da mucha pereza. En serio. Rosi fue una concursante prescindible casi todo el tiempo, y cuando destacó por algo fue por traicionar primero a Rosa y a Jeyko más tarde. Frente a ella tiene a Sonia, nominada nueve veces, superviviente ejemplar, protagonista del primer día hasta el último. ¿Acaso hay alguna duda de quien merece ser finalista?

Los retratos de las dos nominadas de esta semana salen de los lápices mágicos de Rocko (se pueden hacer más grandes haciendo clic en las imágenes). Solo quedan los de las otras dos, seguras finalistas de este concurso.

22 julio 2011 a las 10:37 por desdeelpalafito

Duro camino hacia la final

Tatiana hace un corte de mangas al ser líderSer finalista de este Supervivientes no es un camino de rosas. Ayer lo comprobaron cuando tras la expulsión de la “supervivienta” Jessica se enteraron de que habría una expulsión más a contrarreloj, e incluso debían nominar porque la gala final comenzará con la última expulsión ya desde el plató. Solo tres concursantes serán finalistas y tras lo de anoche dos tienen plaza segura. Son Tatiana, porque se colgó el collar de líder, y Rosa.

Jessica ‘ñampa zampa’ se marchó con la misma sencillez que demostró durante todo este tiempo. Alegre felicitación a Rosa cuando le comunicaron que estaba salvada. Mirada sonriente y sosegada a Sonia cuando supo la decisión final de la audiencia. Palabras amables y besos para todos antes de salir de la palapa. Gran humildad en todo momento, lo cual la muestra como una maja chica cuyas cualidades no eran las mejores para este concurso.

Ella misma lo tenía tan claro que quiso agradecer a sus compañeros la oportunidad brindada de vivir esta aventura hasta casi el final. Tiene claro que llegó hasta ayer porque no fue nunca antes nominada, igual que sucedió con una Rosi nominada en la penúltima gala por primera vez, aparte de la colectiva de todos los anónimos. De no haber sido por sus compañeros, Jessica habría abandonado la isla mucho antes. En este tiempo regalado demostró que salvo comer y descansar no era capaz de mucho más. Ahora bien, educada y discreta es un rato.

La coincidencia de varios compañeros al calificarla como chivata invita a pensar que deben estar en lo cierto. De hecho, hemos sido testigos en alguna escena perfectamente elegida por los editores de resúmenes. Posiblemente ni ella misma se haya dado cuenta y no me cabe duda de que no lo hizo con maldad. Por otro lado, sería interesante saber la diferencia de pesos a su entrada y a su salida del reality.

No me atrevo a apostar que ganó peso pero aseguraría que de haber perdido no fue mucho. Se comía lo que no está en los escritos. En los últimos días incluso intentó abrir cocos con el machete. Verla arreando al coco con ambos pies a un lado y otro me ha puesto ayer tarde el pelo de punta. Y Tatiana animándole a darle fuerte pensando que el coco era Aída. Pero, por el amor de Dios, ¡avísenle de que aparte los pies! De seguir más tiempo igual viene con un pie de menos.

Estos últimos días están siendo de progresiva incorporación a este mundo desarrollado repleto de personas sobrealimentadas. No pueden pasar de apenas comer a hacerlo desaforadamente, como pareciera haber hecho el atleta Reyes. Por lo visto en plató ayer ha perdido su figura de mediofondista. Tengo un amigo que corre maratón a quien le molesta sobremanera el habitual comentario de los amigos tras un tiempo sin verle: “Estás más delgado”. Es justo lo contrario que me dicen a mí, y me molesta igual o más que a él. Ninguno tenemos lo que queremos.

En una prueba de recompensa en la cual debían encontrar tablillas numeradas en el fondo del mar ganaron comida. Entre otras cosas una langosta con tamaño de cochinillo, típico manjar de la zona y asignatura pendiente de los náufragos porque pudieron capturarlas en el mar y no lo hicieron. La veda se levantó en las últimas semanas de concurso y llegaron a verlas en el arrecife, pero ellas fueron más rápidas que la audiencia votando durante solo diez minutos para decidir la segunda expulsión de la noche.

Jeyko, la otra jota, fue el expulsado por esta votación exprés. De forma instantánea el bailarín se encontró en la calle, con el sueño de llegar a la final truncado por una audiencia con la que coincidían la mayoría de exconcursantes en plató. Esta decisión demuestra que no le faltaba razón a este humilde cronista cuando hace una semana y este lunes comenté que de haber nominado la líder Tatiana a Jeyko en lugar de a Sonia es muy probable que Jessica se librase de ser la primera expulsada de anoche.

No lo pudimos comprobar porque no hubo enfrentamiento entre las dos jotas pero diría que Jeyko tenía las de perder con la miss. Entre otras cosas porque el pecado de esta fue ser palmera apenas interesada en participar en las discusiones y decisión de equipo, mientras que a Jeyko le vimos su mala intención, especialmente en estos últimos días en que pretendió dejar a Sonia sin el arroz que le correspondía a su vuelta de Cabeza de León. Una pecó por omisión y el otro por acción. Hoy están los dos fuera del concurso.

Antes de convertirse en el segundo expulsado de la gala doce, penúltimo de esta edición, Jeyko dejó a Sonia un regalo envenenado consistente en un voto para la última expulsión. Convirtieron la palapa en una sala de subastas y, emulando a ese Christies frente al Rockefeller Center de Nueva York, Raquel dio salida a una serie de cajas cuyo contenido era desconocido por quienes asistían a la puja.

Para poder jugarse algún dinero les habían dado previamente a cada uno 500 lempiras (moneda oficial de Honduras, poco más de 18 euros al cambio). El resultado fue un poco un espejo de cada personalidad, como dice con cierta maldad mi amiga Jazmín. Sonia ganó un perrito caliente con pan, Rosi una rata, Tatiana leche, Jeyko cucarachas y Rosa nada. A ninguno le salió barata la subasta, porque aunque sea leche con galletas (unas tres) parece un abuso pagar a ciegas ese precio.

Pero el regalo envenenado del que hablo vino en el primer objeto ganado en subasta por Jeyko, no ese sabroso aperitivo en que consistía el segundo. El primer objeto era un mensaje en una botella, según el cual podía quitarle el dinero a la compañera que eligiera y al tiempo le estaba otorgando un voto extra en las nominaciones que hasta ese momento ignorábamos todos que fueran a existir. En su camino hasta la final no solo les esperaría una expulsión más sino una última prueba de líder y nominaciones para decidir quien se quedará a las puertas de la final, tan a las puertas que hasta el comienzo de la misma no lo sabrá.

SemifinalSi está siendo tan duro como digo ese camino se lo pueden preguntar a Rosi. No lo digo por la rata estofada que se zampó anoche, porque eso es gula pura y no se podía prever que realmente se lo comería. Luego decía que estaba picante. Es lo que menos hubiera imaginado. Le ayudó Raquel dando un mordisquito y Rosa se comió la cola. Entre lo de la postura del perrito y esto fijo que se termina convirtiendo en mito erótico.

Pero me estoy refiriendo a la prueba de recompensa en la que debían levantar el cuerpo de la cordobesa tirando de cuatro cuerdas sujetas a cada una de sus extremidades. Agradable no debe ser, aunque también tiene un toque BDSM que junto a lo de Rosa puede hacer ver este programa desde un prisma depravado bien distinto del habitual.

Incluso para los de fuera el camino está siendo algo intrincado. Toni me hizo reir ayer como hacía tiempo en varios momentos de su mini entrevista. Especialmente cuando hablaba de cierta hierba que consumía en la isla, lo cual hace que todo sea mucho más explicable, como bien le contestó un Jorge Javier tan rápido de reflejos como siempre. Pero también cuando preguntado por este sobre de qué se arrepentía contestó abiertamente: “De todo”. Toni es adorable además de gracioso. No sé si formaba parte de su recientemente estrenado perfil de showman pero verle llorar diciendo a sus compañeros en la palapa cuanto les echa de menos me pareció un gesto muy bonito. Y lo de arrepentirse de todo de entrada es un acto de humildad muestra de que además de gracioso y ‘porculero’ es inteligente.

También fuera del concurso, en este caso por completo, Amador Mohedano tuvo que pasar por un cierto calvario anoche. Una vez decidido que rechazaba el ofrecimiento del programa de comunicarse fuera de cámara con Rosa para contarle lo sucedido con el torero todavía tuvo que ver como era tentado finalmente a diez minutos del fin del programa. Incluso entonces volvió a rechazar hacerlo.

El argumento de Amador puede ser sincero o no (me inclino a pensar que sí) pero es intachable, tanto como el ofrecimiento del programa. El riesgo planteado por el programa de que cualquiera le haga saber la noticia a Rosa persistirá entonces, salvo que sea el programa quien directamente decida contárselo. Se está cuestionando esto pero realmente es imposible aislar a los concursantes por completo hasta su llegada al plató el próximo jueves.

Lo contaba Tamara ‘desmayitos’ estos días: ella se enteró de los rumores de infidelidad de su novio futbolista, e incluso de lo del cuñado de Rosa, en unos baños públicos. Es imposible que alguien de la organización les acompañe hasta el mismo inodoro. Por eso defiendo al programa por proponer algo bienintencionado. De hecho, Amador hizo firmar el compromiso de que las imágenes de su conversación no serían difundidas en ningún momento, ni antes ni después de la finalización del programa.

Pero también alabo la decisión de este familiar de una concursante, cuyo protagonismo ha sido como tal a todas luces excesivo. Renuncia a incrementar su protagonismo y de algún modo hace caso de comentarios como el expresado aquí ayer mismo sobre que esa comunicación antes del fin del juego podría estorbar al mismo. No olvidemos que esto es un concurso y cualquier cosa que pase fuera del juego debería afectar lo menos posible en la decisión de la audiencia votante.

El pobre Amador tuvo que pasar por otro trago cuando entró a plató Aída en medio de una pitada espectacular. Se disculpó con las familias implicadas (Mohedano y los dos implicados en el accidente) e incluso optó por el recurso fácil del elogio desmedido. Calificó al marido de Rosa como un gran hombre, añadiendo “no como otros”. En verdad, no sé ni por qué hacemos caso a esta persona.

Tras la salida de Jessica y Jeyko, los cuatro restantes se sometían a la última prueba de líder, como antes comenté. Era una prueba parecida a aquella ganada por Kiko Rivera frente a Reyes Estévez. Entonces comentamos que el hijo de la tonadillera tenía la ventaja de ser más pesado que su competidor, aunque este fuera deportista profesional. Tirar de una cuerda elástica con el fin de llegar más lejos en menos tiempo tiene mucho que ver con la condición física, especialmente el peso y volumen de quien lo haga, como pudimos comprobar de nuevo anoche.

Esto no quita mérito alguno al triunfo de Tatiana, cuyo papel en las pruebas ha sido siempre bueno. Tenían que llevar tres antorchas de un extremo a otro, contando con un máximo de dos minutos para conseguir la primera. En ese caso no había tiempo límite para terminar el juego. Rosa fue la primera y no lo logró. Ella sin dramas pierde mucho. Rosi llevó su primera antorcha en el tiempo propuesto y luego se tomó el suyo para las otras dos, tanto es así que se comió toda una publicidad esforzándose sin que la viera España.

La cosa estaría entre Sonia y Tatiana, como cabía esperar. Sonia lo hizo en un minuto y seis segundos, demostrando una entrega increíble. Pero Tatiana superó la marca y tan solo necesitó cuarenta y ocho segundos. Enhorabuena, por tanto, por haberse convertido en la primera finalista. Lástima que celebrase su triunfo con tan poca clase, haciendo un corte de mangas que no sé a quien iría dirigido pero parece barriobajero y muy poco apropiado.

El collar de líder le valía a Tatiana para proclamarse finalista y decidir una de las dos nominadas que se habrán de disputar el tercer puesto en una final de la que saldrá con seguridad una ganadora, puesto que las cuatro son mujeres. Rosi se equivocó en su nominación puesto que podría haber evitado estar en la palestra si en lugar de escoger a Rosa se decide por Sonia. Su voto a Rosa fue único mientras que Sonia tenía ese voto digamos que ‘póstumo’ de Jeyko en la subasta.

Tanto Rosa como Sonia nominaban a Rosi, por lo que esta quedaba con dos puntos, frente a uno de Sonia y ninguno de la ‘mami’. Por tanto, la nominada del grupo era Rosi. Si hubiera votado de forma distinta se habría producido un empate, y el resultado final quizá no fuese el mismo. Tatiana dio su voto definitivo de líder a Sonia, como era de esperar. No obstante, se lo pensó mucho, tal vez valorando lo que convenía más a Rosi, justo lo que esta no había hecho al nominar.

Sería una pena que en la final no estuvieran Sonia y Rosa juntas, las dos merecedoras del premio a gran distancia del resto, como vengo diciendo. No es que Tatiana no lo merezca, igual que Rosi. Es más, hubiera preferido a esta última finalista porque ha sido más regular, menos pelota y se sinceró con Jeyko de forma algo arriesgada. Pero la audiencia tendrá oportunidad solamente de decidir entre Sonia y Rosi. En sus votos está.

Lo que más me gustó de la gala de anoche fueron dos detalles a su principio y al final. Como homenaje no sé si pretendido (creo que sí) al equipo vimos a varios de sus miembros colocando micrófonos a los concursantes justo antes de entrar en la palapa. Me pareció un momento emocionante. Tanto como esas imágenes de cómo se hace, mostrando a parte de los más de ciento cincuenta profesionales que han trabajado durante estos tres meses en Honduras.

Y, sobre todo, la despedida final de Raquel, emocionada (igual que Jorge Javier en plató, le delató el brillo de sus ojos) abandonando la palapa tras unas inspiradoras palabras: “Si nos tenemos que quedar con algo de esta experiencia es con la convicción de que la naturaleza es poderosa y conmovedora”. Precioso.

Y evito lágrimas de casi despedida comentando que Chiqui fue proclamada oficialmente como la primera concursante de la próxima edición de Supervivientes, esto después de hacer el perro dentro de una caja con las cuatro semifinalistas alrededor. Tan bien lo hizo que Sonia y Rosi estaban convencidas de que era un perrillo de verdad. Y dejo a Jeyko plasmado por los lápices de Rocko, que aún guardan el retrato de las cuatro mujeres que siguen en juego. Será la próxima semana, última que estaremos juntos.

Jeyko

POR ROCKO