No se asunte nadie, que este cronista no se ha vuelto loco. TodavÃa. La foto de esta anotación se corresponde con el desvarÃo de una noche de primavera, aunque todo tiene su por qué.
Lo del pan de molde está meridianamente claro. Si hacemos un repaso por la pequeña historia de esta edición, con la intención de marcar cuales han sido sus hitos principales, no hay duda alguna de que el robo (hurto o como queramos llamarlo) del pan de molde está a la cabeza.
Todo empezó con la deserción de un concursante, aquel galán de telenovela a quien se le debieron aflojar los esfÃnteres cuando vio de que iba esta historia. De algún modo fue premonitorio, porque tras él fueron desfilando concursantes que en un momento u otro iban considerando su aventura finiquitada. Luego vino la gala de presentación, con su esperada caÃda desde el helicóptero y un ‘Golosina’ sin cabeza amarrado a su ‘Tone’ salvador, a quien hoy sigue venerando porque le salvo la vida (dice ufano). Las ansias de libertad de ‘Flofy’ (el flotador con forma de pato de Daniela) se juntaron con las ansias de poder de Escassi. Los dos desaparecieron de la isla inopinadamente.
A Juanito le vimos con máscara de oxÃgeno, a Roberto contrariado por salir el primero y a Wilma o Begoña rabiosas contra Daniela y Escassi, a quienes obviamente veÃan superiores. Y lo eran, al menos como concursantes. Aunque nada parecido a la rabia de Yolanda, quien tras saberse la cuarta (la peor posición) estuvo a punto de explotar. Antes, Daniela habÃa deseado arrancarle las extensiones a estas tres últimas, pero si las habÃa tras tres meses no debe quedar ya ni rastro.
Y los diálogos de carmelitas de Cuca y Daniela, en los que una parecÃa bajo los efectos de algún psicotrópico y la otra consumidora pasiva de la misma sustancia. La polémica del fuego presuntamente conseguido por medios ilegales, algo sin confirmación hasta hace tan solo unos dÃas. Y el “Ni lo vamos a conseguir, ni siquiera lo vamos a intentar” de un siempre sobrado Escassi. La barracuda hizo su aparición estelar y muchos pensamos si no estará en nómina de telecinco, y aún peor, si no será menos cierto que trabaja menos que Papa Noel. Y los animales, muchos animales. Termitas en árboles enfermos, ermitaños que salen del mismo magma, cangrejos albinos, cucarachas, arañas, y mejor no sigo que ya me empieza a picar. Pero, sobre todo, muchos peces llenando de forma insuficiente el estómago del concursante famélico. Y moscas, un auténtico ejército de moscas.
Las chicas que repartÃan sandÃas de forma desigual, en aquel entonces cuando aún la bella Ivonne no habÃa comenzado a comerse las cáscaras como si mordiera un bizcocho. Releyendo veo que dije de Escassi que era el “motor de este programa”. Ahora lamento un par de cosas. Que aún después de esto algunos dijeran entonces que tengo algo en contra de ese concursante, y ahora sigan diciendo que prefiero el triunfo de Maite para castigarle. Ni caso. Y también, por supuesto, que diera un mal traspiés y ahora debamos escuchar que esto ya no es lo mismo porque no está él. Menos mal que él, único ser que ha pisado aquellas islas y merece tal trato, no abandonó en ningún momento. Él (sÃ, es él) no puede ser otro que ese hombre. O sea, el galeno, el médico, ascendido a doctor a mitad de edición. Y su melena al viento, y su parsimonia ante las situaciones lÃmite. Es el médico anti-pánico, no me digan que no.
Los rumores sobre el yacimiento entre Escassi e Ivonne nos pusieron en alerta, aunque no llegó nadie a estremecerse hasta que ambos se restregaron ante la cámara y en posición vertical. Vertical estaba casi todo, dirÃa que salvo la virilidad del jinete, que apuntaba a cierta horizontalidad. Todo esto sucediendo entre una isla y otra, con fugaces visitas peninsulares. De cayo Bolaños a playa Uva, de cayo Paloma a la selva, de Cabeza de León a cayo nosécuantitos. Las pruebas dieron el juego que suelen, aunque la más espectacular fue aquella en que Escassi tiraba de Daniela y Cuca como si fueran un par de fardos. Me dolÃan las costillas hasta a mÃ.
Las trampas seguÃan floreciendo y un pobre anónimo llamado Antonio tuvo su momento de gloria al llevar el mechero hallado en la playa su nombre grabado. Ese mechero utilizado con tanta torpeza como inoportunidad. Escassi se hacÃa perdonar las zorrerÃas aguantando la respiración, que se le da de cine. Hasta tres minutos y medio, y subiendo. Lo que nadie apreció como una trampa fue el arma quÃmica empleada por Cuca, su sopa alucinógena. Tanto insistió en acabar con la competencia por medio de lo que cocÃa en el caldero que terminó siendo como una vacuna para ellos. A esto pudieron resistir todos, incluso Santi, aunque vencer a su nuevo amigo alojado en el esófago y abriéndose paso apartando el hÃgado le costó un poco más. Al final, el Evacuol y los enemas hicieron el efecto deseado y ese amigo marchó sin despedirse.
Pero, como dije al principio, nada de lo sucedido es comparable al episodio del pan de molde. Ese fue el momento álgido de esta edición, y de ello seguiremos hablando aún durante dÃas. Ni las bajas, ni las lesiones, ni los supuestos pactos, ni terremotos, ni tantas cosas pasadas. Nada hará que nos acordemos del Supervivientes 2009 como el robo de una pilla Ivonne, gateando, andando cual pantera rosa. La gran pillada, o inocentada del siglo, de la que fue vÃctima la reina de belleza más osada. Lo más divertido es verla reÃr ahora recordando su dudosa hazaña. Si no gana esta edición podrá estar orgullosa de haber dado que hablar como ningún otro.
Y lo del erizo, que no es un adorno caprichoso para la imagen de hoy. Resulta que alguien me preguntaba un dÃa de estos la razón por la que algunos personajes televisivos gustan, caen bien, tienen el favor del público y otros no. Me ponÃa el ejemplo de Leticia Sabater, pero no quisiera menospreciar a nadie. No se referÃa a concursantes de realitys sino en general. Aplicado al tema que nos compete, podrÃa decir que hay concursantes que gustan y otros no, independientemente de sus valores, si ha sido vago o trabajador, simpático o huraño. O lo que fuere. ¿Y esto por qué? Pues aquà entra mi teorÃa del erizo.
No conozco a nadie que no odie al erizo de cierta empresa de seguros (que no mencionaré pero se llama como un libro de los textos sagrados del cristianismo, concretamente el Génesis). ¿Acaso alguien se ha parado a pensar por qué detesta a ese erizo de peluche, absurdamente agasajado en una ridÃcula serie de spots televisivos? No lo creo. Cae mal y basta. Como Julián Muñoz, o tantos otros personajes con cierta presencia mediática. Por eso votamos siempre condicionados por el ‘efecto erizo de Génesis’ (saludos al departamento comercial de esta casa, que estará blasfemando en mi honor). Y por eso cada uno apoyamos a quien nos peta. No hay más. Y que gane el mejor.
Actualización: Digo actualización pero debiera decir complemento, aclaración o puntilla. Aunque me gustarÃa que fuese un estrambote. No he abierto nueva entrada porque todo lo que se puede contar estos dÃas es que esperan la llegada del momento decisivo pescando, comiendo y poco más. El martes les dieron una comida en Cayo Paloma. Tres platos y unas cuantas piezas de fruta, nada del otro mundo. O sea, de poco a muy poco que contar.
Hoy termina esta aventura. Esta noche, la última gala nos descubrirá un ganador y dos que se quedaron a las puertas. Los tres estarán en el plató para recibir la noticia y repasar sus más de ochenta dÃas en Cayos Cochinos. A decir verdad, creo que MatÃas está convencido de su triunfo, y las dos chicas todo lo contrario. Maite se sintió inferior en muchos aspectos durante todo el tiempo, no terminando de creerse que podÃa ser finalista como cualquier otro. E Ivonne solo sabe que es una reina de belleza.
De hacer caso a nuestra encuesta será la atleta quien se lleve de esas islas el tesoro con forma de botÃn. Pero a saber. La realidad es solo una y nos puede sorprender esta noche. Sea como fuere, espero que lo pasemos bien y sea para todos una noche entretenida, gane o no el preferido de cada uno. Desde este palafito seguiremos la gala y aquà estaremos mañana para contarlo. También acudiremos a la cita diaria el próximo lunes para comentar el último debate del domingo, que contará con la presencia de los catorce concursantes de esta temporada. Nos vemos.
Desde el Palafito pondremos nuestra mirada sobre todo lo que ocurra en 











